ADULTOS ADOLESCENTES PAREJAS NIÑOS PSICOTERAPIA VINCULAR
AGRESIVIDAD, IRA Y ENOJO ANSIEDAD, FOBIAS Y PÁNICO DEPRESIÓN, TRISTEZA Y ANGUSTIA
ANOREXIA, BULIMIA CONSUMOS PROBLEMÁTICOS, ADICCIONES

MOTIVOS DE CONSULTA

La repetición de los problemas, los mismos escollos, las mismas angustias a lo largo de los días, impiden la realización de deseos y objetivos, sean laborales, afectivos, placenteros... En suma, obstaculizan la posibilidad de una vida plena y gratificante.

Lo que son escollos que uno empieza a percibir en la vida cotidiana es lo que, si hay conciencia de ello, produce una pregunta cuyo objetivo es ponerle fin al problema. Estos escollos es lo que se llama síntoma.

Citando a Freud, quién explicó muy bien de qué se trata esto, los síntomas "son actos perjudiciales o al menos inútiles para la vida anímica en su conjunto. Su principal perjuicio consiste en el gasto anímico que ellos cuestan, y además en el que se necesita para combatirlos. Y cuanto más extensa sea la formación de síntomas, estos dos costos pueden traer como consecuencia n extraordinario empobrecimiento de la persona en cuanto a energía anímica disponible, su parálisis para las tareas importantes de la vida".

Esto sucede cuando la realidad no coincide con nuestros deseos, cuando aspiramos a algo que ya resulta -en apariencia- imposible de conseguir o cambiar.

La repetición de los problemas, los mismos escollos, las mismas angustias a lo largo de los días, impiden la realización de deseos y objetivos, sean laborales, afectivos, placenteros... En suma, obstaculizan la posibilidad de una vida plena y gratificante.

Lo que son escollos que uno empieza a percibir en la vida cotidiana es lo que, si hay conciencia de ello, produce una pregunta cuyo objetivo es ponerle fin al problema. Estos escollos es lo que se llama síntoma.

Citando a Freud, quién explicó muy bien de qué se trata esto, los síntomas "son actos perjudiciales o al menos inútiles para la vida anímica en su conjunto. Su principal perjuicio consiste en el gasto anímico que ellos cuestan, y además en el que se necesita para combatirlos. Y cuanto más extensa sea la formación de síntomas, estos dos costos pueden traer como consecuencia n extraordinario empobrecimiento de la persona en cuanto a energía anímica disponible, su parálisis para las tareas importantes de la vida".

Esto sucede cuando la realidad no coincide con nuestros deseos, cuando aspiramos a algo que ya resulta -en apariencia- imposible de conseguir o cambiar.