ADULTOS ADOLESCENTES PAREJAS NIÑOS PSICOTERAPIA VINCULAR
AGRESIVIDAD, IRA Y ENOJO ANSIEDAD, FOBIAS Y PÁNICO DEPRESIÓN, TRISTEZA Y ANGUSTIA
ANOREXIA, BULIMIA CONSUMOS PROBLEMÁTICOS, ADICCIONES

 Niños

Los niños son socializados en el apego, dependencia y necesidad respecto de sus padres, quienes lo van integrando de a poco desde un mundo restringido, familiar, a uno que va ampliándose en forma progresiva: Primero la madre, dadora vital, enseguida se suma el padre, luego se va abriendo el entorno familiar próximo (hermanos, abuelos, tíos...), otros bebés, la guardería, el jardín, el preescolar, la primaria... 

Cuando llegan a haber problemas con los progenitores u otros vínculos es porque han pasado por ciertas situaciones que canalizan, expresan, viabilizan de esa forma, es decir en forma no funcional.

Los niños juegan, dibujan, sueñan, fantasean, hablan, preguntan, curiosean, piden atención... necesitan ser creídos, aliviados y protegidos.

Cuando algo de esto falta, es porque hay imposibilidad de tramitar algún conflicto, algún tema que molesta o perturba al niño.

A veces hay berrinches, “accidentes” reiterados, caprichos, problemas para dormir, temores nocturnos, pesadillas, enfermedades, agresividades directas o encubiertas, negación a  respetar la puesta de límites de figuras de autoridad. Puede haber ciertas dificultades en el plano del aprendizaje institucionalizado.

Las "causas" pueden ser muchas, pero no cabe una determinada especificación. La aparición de nuevos integrantes en la familia (un bebé, por ejemplo), la separación de los padres, conflictos vinculares, el ingreso a nuevos ámbitos (escuelas, jardines...), traumas por hechos no deseados, promueven a veces situaciones que los padres no pueden llegar a manejar.